Cuántos lux pide el RETILAP para la cancha del conjunto, y las cuatro reglas que descalifican el reflector que le ofrecen
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La pregunta llega casi siempre en el mismo orden equivocado: cuántos reflectores necesito para la cancha y de cuántos vatios. La respuesta del reglamento no está en vatios. Está en lux, y viene con una segunda cifra que nadie cotiza.
Durante semanas esta parte del RETILAP fue la que no pudimos leer directo del documento oficial, y lo dijimos en público cada vez que tocamos el tema. Hoy sí la leímos completa. Lo que sigue son las dos tablas del Artículo 3.4.2 del Libro 3, transcritas, y las cuatro reglas de exteriores que descalifican buena parte de lo que se ofrece para canchas de copropiedad.
La respuesta corta, en dos tablas
El reglamento separa los escenarios recreativos en cubiertos y descubiertos, y da niveles distintos para cada uno. La malla de cálculo del nivel horizontal se ubica a 0 metros de altura, es decir, en el piso de la zona de juego.
Cancha cubierta, coliseo o salón con cancha adentro
Tabla 3.4.2.2.a del Libro 3, campos de juego recreativos en interiores:
| Deporte | Nivel promedio (lx) | Uniformidad (Emin/Emed) |
|---|---|---|
| Voleibol | 200 | 0,5 |
| Microfútbol | 200 | 0,5 |
| Baloncesto | 200 | 0,5 |
| Tenis | 300 | 0,5 |
| Ciclo Cross | 200 | 0,5 |
Cancha descubierta
Tabla 3.4.2.2.b del Libro 3, campos de juego recreativos en exteriores:
| Deporte | Nivel promedio (lx) | Uniformidad (Emin/Emed) |
|---|---|---|
| Fútbol | 75 | 0,5 |
| Voleibol | 75 | 0,5 |
| Microfútbol | 75 | 0,5 |
| Baloncesto | 75 | 0,5 |
| Tenis | 200 | 0,5 |
| Béisbol | 300 | 0,5 |
| Ciclo Cross | 100 | 0,5 |
Para un deporte que no aparezca en estas tablas, el reglamento remite a la norma EN 12193 en su última versión o a la que la reemplace.
Por qué 75 lux en la cancha descubierta no es un error
La primera reacción de cualquier administrador que ve la tabla de exteriores es desconfiar. Setenta y cinco lux parecen poquísimos al lado de los 200 de la cancha cubierta y de los 500 que el mismo reglamento pide en una oficina.
No es un error, y entender por qué le ahorra plata. En una cancha cubierta la cubierta misma devuelve luz y el ojo se adapta a un entorno claro. En una cancha descubierta a las ocho de la noche el entorno es oscuro, el ojo está adaptado a la oscuridad y una iluminancia mucho menor produce la misma visión del balón. El criterio del reglamento es la visión clara del área de juego y de los objetos que intervienen en el deporte, no una cifra alta por sí misma.
La consecuencia práctica es incómoda para quien vende por vatios: la cancha descubierta del conjunto casi nunca necesita el equipo más potente del catálogo. Necesita el equipo con la fotometría correcta a la altura correcta. Un proveedor que le proponga duplicar la potencia para una cancha de microfútbol descubierta le está vendiendo consumo, no cumplimiento.
La uniformidad es la mitad del requisito y casi nadie la cotiza
Ese 0,5 de la segunda columna es la relación entre el punto más oscuro de la cancha y el promedio de toda la cancha. Dicho sin fórmulas: ningún punto de la zona de juego puede estar por debajo de la mitad del promedio.
Es el requisito que más instalaciones reales incumple, y es invisible en una cotización por vatios. Cuatro reflectores grandes en las cuatro esquinas pueden dar un promedio excelente y dejar el centro de la cancha en un hueco de sombra que bota el 0,5 al piso. Dos reflectores más pequeños y bien repartidos cumplen las dos cifras con menos potencia instalada.
Por eso la única forma de comparar dos ofertas de cancha es pedirle a cada una el cálculo con la malla, no el número de lúmenes del equipo. Si está armando ese comparativo, la lista completa de lo que debe pedir está en cómo pedir tres cotizaciones de iluminación que de verdad se puedan comparar.
Antes de usar las tablas, resuelva la clasificación. Aquí se equivoca casi todo el mundo
Esta es la parte que no aparece en ningún blog y que cambia el requisito completo.
El Artículo 3.4.2 dice de forma expresa que no están incluidos los parques ubicados en barrios o zonas residenciales donde se encuentra una cancha múltiple. Y la tabla de exteriores aclara que aplica a escenarios recreativos descubiertos que no estén dentro de la clasificación de campos deportivos tipo cancha múltiple ubicados dentro de parques en barrios.
Es decir, hay dos caminos y conviene saber en cuál está antes de pedir una cotización:
- La cancha es un escenario recreativo del conjunto, dentro de la copropiedad, como zona común. Van las tablas 3.4.2.2.a o 3.4.2.2.b según sea cubierta o descubierta.
- La cancha múltiple está dentro de un parque de barrio o de zona residencial. Sale del Artículo 3.4.2 y entra por el capítulo de espacio público, donde el reglamento la trata en el numeral de parques y le da incluso las configuraciones de postes.
La diferencia no es académica. Cambia la tabla de niveles, cambia quién responde por el diseño y cambia a quién le toca pagarlo. Si su cancha está en el lindero y nunca quedó claro si es zona común o espacio público, ese es el punto que hay que aclarar en el acta antes de comprar una sola luminaria. El procedimiento de papeles está en qué papeles exige el RETILAP en un contrato de cambio de luces de zonas comunes.
Las cuatro reglas de exteriores que descalifican el equipo, aunque dé los lux
El Artículo 3.4.5 del Libro 3 es corto y decisivo: las instalaciones de exteriores, incluyendo las canchas y escenarios deportivos, deben seguir el numeral de mitigación de contaminación lumínica. Ese numeral trae prohibiciones concretas, y son las que de verdad dejan por fuera a buena parte de lo que se ofrece.
Regla 1. El flujo hemisférico superior no puede pasar del 3 por ciento
En todas las instalaciones de alumbrado público y de exteriores se deben instalar luminarias con FHS menor o igual al 3 por ciento. El FHS es la porción de luz que el equipo manda por encima de la horizontal, o sea al cielo y a las ventanas de los vecinos.
Es un dato de la ficha técnica, no una opinión. Pídalo por escrito antes de comprar. Un reflector que no declare su FHS no se puede aceptar para una cancha descubierta, y esa es la respuesta técnica a la queja que llega siempre después de la instalación, la del apartamento del tercer piso al que le entra la luz de la cancha por la ventana.
Regla 2. El proyector no se puede inclinar más de 65 grados respecto a la vertical
El reglamento lo dice dos veces en el mismo numeral, y la segunda vez con la palabra prohibido. No es un consejo de montaje. Es un límite.
Y tiene una consecuencia que conviene anticipar: si el poste es muy bajo, para alcanzar el fondo de la cancha hay que inclinar el equipo más allá de ese límite. El montaje económico se vuelve incumplimiento por geometría, no por marca.
Regla 3. La altura del poste se calcula, no se escoge
Para campos de juego exteriores sin transmisión de televisión con ancho mayor a 30 metros, el reglamento limita la inclinación de los equipos a un máximo de 60 grados respecto a la vertical. Y para campos deportivos con un ancho máximo de 30 metros, que es el caso de casi toda cancha de conjunto, la altura mínima de montaje de los proyectores se calcula con esta ecuación del propio reglamento, la Ecuación 10:
hm = [ (2 por W / 3) + Sep ] por tan (30 grados)
Donde hm es la altura mínima de montaje de los proyectores, W es la menor longitud entre el largo y el ancho del campo, y Sep es la separación entre el campo y la base de los postes.
Dos lecturas útiles de esa fórmula. La primera: la altura depende del ancho de la cancha y de qué tan lejos queden los postes, así que mover los postes hacia afuera para no estorbar obliga a subirlos. La segunda: el reglamento permite alturas de montaje inferiores a las calculadas solo cuando se usan productos cuya fotometría implique que el ángulo de inclinación máximo declarado por el fabricante sea menor de 15 grados sobre la horizontal. Otra vez, es un dato de ficha técnica.
Regla 4. La temperatura de color, con una excepción que conviene conocer
En el numeral de contaminación lumínica el reglamento no permite el uso de fuentes de luz con temperatura de color correlacionada superior a 4500 K, por la emisión excesiva de luz azul.
Y aquí viene la excepción, que está en el mismo texto y que casi nadie cita: esa limitación de temperatura de color no aplica a las instalaciones destinadas a escenarios deportivos, donde por requerimientos técnicos y visuales propios de la actividad se pueden emplear fuentes con temperaturas de color superiores.
Léalo despacio, porque es justo donde se pierde plata en una copropiedad. Para la cancha sí puede usar 6500 K. Para el parqueadero, los senderos y la fachada del mismo conjunto, no. Comprar un lote único de reflectores de 6500 K para iluminar la cancha y de paso las zonas comunes de alrededor deja la mitad de la compra en incumplimiento. Los niveles de las zonas comunes de alrededor están en qué exige el RETILAP en parqueaderos y zonas comunes.
El reglamento también le dice cuántos postes, y es menos de lo que cree
Para canchas múltiples recreativas el Libro 3 trae las configuraciones de soportes dibujadas. Para una cancha sencilla y sola, el esquema más frecuente que reconoce el reglamento es cuatro postes, dos a cada lado del campo. Para dos canchas múltiples seguidas, se pueden usar cuatro postes en los costados laterales, o dos postes en el sector central, cada uno con doble luminaria o proyector hacia las canchas.
Y lo dice de forma explícita: el número de luminarias o proyectores y su potencia se establecen de acuerdo con el nivel lumínico establecido en el reglamento. Primero el nivel, después el equipo. Nunca al revés.
Hay una regla de ubicación que se olvida siempre y que después genera reclamos: los soportes no se deben ubicar delante de las graderías, para no obstaculizar la vista de los espectadores.
Qué pedirle al proveedor, en seis líneas
Con lo anterior ya tiene un filtro que no necesita que usted sea ingeniero. Pida por escrito:
- El nivel promedio y la uniformidad calculados sobre la malla de la cancha, con el deporte declarado y la tabla aplicable, 3.4.2.2.a si es cubierta o 3.4.2.2.b si es descubierta.
- El FHS del equipo propuesto, en porcentaje, tomado de la ficha técnica.
- El ángulo de inclinación de montaje de cada proyector, para verificar que no pase de 65 grados respecto a la vertical.
- La altura de montaje propuesta y el cálculo que la sustenta, con el ancho de la cancha y la separación de los postes.
- La temperatura de color de cada referencia, separando lo que va a la cancha de lo que va a las zonas comunes de alrededor.
- La ficha técnica con referencia exacta y la fotometría de cada equipo.
Si el proveedor entrega las seis, está hablando con un diseñador. Si responde con lúmenes y precio, está hablando con un vendedor de cajas. Para saber si su proyecto además exige diseño detallado y qué anexos debe traer, están las puertas que obligan al diseño detallado y los cuatro anexos obligatorios del diseño.
Y el otro papel, el de la revisión
Iluminar la cancha y certificarla son dos cosas distintas. La cancha, el salón comunal y el gimnasio del conjunto tienen su propio calendario de revisión, que explicamos aparte en cada cuánto se revisan la cancha, el salón comunal y el gimnasio. Y el calendario general del dictamen de la copropiedad está en cada cuánto se revisa el dictamen RETILAP.
Si todavía está en la etapa de convencer a la asamblea, el argumento ordenado está en cómo lograr que la asamblea apruebe el cambio a LED, y si la obra ya arrancó sin papeles, el orden para enderezarla está en qué hacer si el conjunto cambió las luces sin papeles.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos lux necesita una cancha de microfútbol en un conjunto?
Si está descubierta, 75 lux de nivel promedio con uniformidad mínima de 0,5, según la Tabla 3.4.2.2.b del Libro 3 del RETILAP. Si está cubierta, 200 lux con la misma uniformidad de 0,5, según la Tabla 3.4.2.2.a. La malla de cálculo del nivel horizontal se ubica a 0 metros de altura.
¿Por qué la cancha descubierta pide menos lux que la cubierta?
Porque el ojo se adapta al entorno. En una cancha cubierta el entorno es claro y la cubierta devuelve luz; en una descubierta de noche el entorno es oscuro y una iluminancia menor da la misma visión del juego. El criterio del reglamento es la visión clara del área de juego, no una cifra alta.
¿Puedo usar reflectores de 6500 K en la cancha del conjunto?
Sí. El reglamento no permite temperaturas de color superiores a 4500 K en instalaciones de alumbrado público y exteriores, pero exceptúa de forma expresa las instalaciones destinadas a escenarios deportivos. Lo que no puede hacer es extender esos 6500 K al parqueadero, los senderos o la fachada del mismo conjunto, donde el límite de 4500 K sí aplica.
¿Qué tan inclinado puede quedar el reflector de la cancha?
En el numeral de mitigación de contaminación lumínica, que aplica a canchas y escenarios deportivos, está prohibido inclinar los proyectores más de 65 grados respecto a la vertical. Además, para campos exteriores sin transmisión de televisión con ancho mayor a 30 metros, la inclinación se limita a 60 grados respecto a la vertical.
¿De qué altura deben ser los postes de la cancha?
Para campos con ancho máximo de 30 metros el reglamento da una ecuación: la altura mínima de montaje es el resultado de multiplicar por la tangente de 30 grados la suma de dos tercios del ancho menor del campo más la separación entre el campo y la base de los postes. Se permiten alturas menores solo con equipos cuya fotometría implique un ángulo de inclinación máximo declarado por el fabricante menor de 15 grados sobre la horizontal.
Mi cancha múltiple está en un parque del barrio. ¿Aplican estas tablas?
No directamente. El Artículo 3.4.2 excluye de forma expresa los parques ubicados en barrios o zonas residenciales donde hay una cancha múltiple, y la tabla de exteriores recreativos aclara que aplica a los escenarios que no estén en esa clasificación. Esos casos se tratan en el capítulo de espacio público del mismo Libro 3, que incluso trae las configuraciones de postes. Aclarar en cuál de los dos casos está su cancha es el primer paso, antes de cotizar.
¿La uniformidad se puede ignorar si el promedio da?
No. Las dos cifras son el requisito. Una cancha con el promedio correcto y un hueco de sombra en el centro no cumple, porque ningún punto de la zona de juego puede quedar por debajo de la mitad del promedio.
Lo que Sirius entrega, y lo que no
Entregamos la ficha técnica y la información fotométrica de nuestras referencias, que es lo que el diseñador necesita para calcular el nivel y la uniformidad de su cancha y para verificar el FHS y el ángulo de montaje. El diseño lo firma el diseñador y el dictamen lo emite el organismo de inspección. Son tres roles distintos y lo decimos siempre, porque mezclarlos es lo que termina en una obra que no se puede certificar.
Si está armando el expediente de la cancha, pídanos la ficha y la fotometría de las referencias que esté considerando en reflectores y lámparas de alta potencia, y llévelas al diseñador con las seis líneas de arriba ya puestas en el alcance. Para las zonas comunes de alrededor, donde sí aplica el techo de 4500 K, mire paneles LED, sensores y automatización e iluminación de emergencia. Y si lo que quiere es el método de cálculo por área antes de hablar con nadie, está en cuántos vatios de reflector LED según el área y en cuántos paneles LED necesita su espacio.
Las tablas 3.4.2.2.a y 3.4.2.2.b, el Artículo 3.4.2 con su exclusión de las canchas múltiples en parques de barrio, el Artículo 3.4.5, la Ecuación 10 de altura mínima de montaje, el límite de FHS del 3 por ciento, la prohibición de inclinar proyectores más de 65 grados y el límite de 4500 K con su excepción para escenarios deportivos están transcritos del Libro 3 del RETILAP publicado por el Ministerio de Minas y Energía, leído de forma directa sobre el documento oficial. Donde el reglamento remite a otra norma, este artículo lo dice. Donde no fija una cifra, tampoco la inventamos.