Sensor de movimiento para pared de 180 grados con cabezal orientable, usado para controlar el encendido de pasillos y escaleras en zonas comunes

Sensores de movimiento en zonas comunes: qué exige el RETILAP de verdad y cómo dimensionar el tiempo de encendido

Poner sensores de movimiento en las zonas comunes es la decisión de ahorro más fácil de aprobar en una asamblea y la más fácil de especificar mal. La razón es que casi todo el mundo discute el aparato, cuántos sensores y de qué marca, cuando la decisión que de verdad define si la instalación queda bien es otra: en qué zonas se divide el encendido y cuánto tiempo permanece encendida cada zona.

Este artículo trata de eso. No de cuánta luz exige la norma en cada zona, que ya lo explicamos en detalle en la guía de iluminación de parqueaderos y zonas comunes, sino de cómo se especifica el control del encendido para que el ahorro no le cueste a la copropiedad una revisión reprobada o un accidente en una escalera.

Todo lo que sigue está tomado del Libro 3 del RETILAP, en la versión de la Resolución 40150 de 2024 publicada por el Ministerio de Minas y Energía, abierto y leído para escribir este artículo. Donde el reglamento no dice nada, lo decimos con esas palabras.

Lo primero: el sensor no le baja el nivel de luz que la norma exige

Esta es la confusión más costosa y aparece en casi toda cotización que llega con sensores incluidos. El argumento suele venir así: como la luz va a estar encendida menos tiempo, se puede poner menos potencia.

No funciona así. La Tabla 3.2.2.6 a del Libro 3, titulada Requisitos de iluminación de ambientes, áreas de trabajo, tarea visual y actividades en interiores, fija el nivel que la instalación debe entregar, y lo fija por área, no por horas de uso:

Ref. Tipo de área Ēm (lx) Uo Ra UGRL
1.1 Corredores y zonas de circulación 100 0,40 40 28
1.2 Escaleras, escaleras mecánicas, travoladores 100 0,40 40 25

El sensor decide cuándo está encendida la luminaria. No cambia los 100 lx que esa luminaria tiene que entregar mientras está encendida, ni la uniformidad de 0,40, ni el límite de deslumbramiento. Son dos conversaciones separadas y conviene tenerlas separadas también en la cotización.

Por qué el UGRL de la escalera es más estricto

Fíjese en la diferencia entre las dos filas. El corredor admite UGRL 28 y la escalera baja a 25. Es el único parámetro en el que la escalera es más exigente que el pasillo, y tiene una consecuencia práctica para quien instala sensores: en una escalera no sirve el reflector potente y mal apuntado que resuelve el nivel de lux a punta de vatios. Un deslumbramiento en un pasillo es incomodidad. En una escalera es una caída.

Lo que el RETILAP sí exige sobre controles, y lo que no dice

Aquí es donde casi todo el contenido en español sobre este tema se equivoca por exceso o por defecto. Vamos con las dos mitades.

Lo que exige

Los controles no son opcionales. El numeral 3.2.1.7 del Libro 3, sobre consideraciones energéticas y aprovechamiento de la luz diurna, está escrito en forma de obligación: se deben utilizar los controles apropiados y de aprovechamiento de la luz diurna disponible. No es una recomendación de eficiencia, es una exigencia del reglamento. Y el mismo numeral aclara que los dispositivos de control de la entrada de luz diurna pueden ser manuales o automáticos.

El control es un entregable del diseño, no un accesorio de última hora. El numeral 3.1.4.3, diseño detallado, lista entre sus requisitos los tipos de requerimientos de control y equipos asociados, cuando aplique. Y en el mismo numeral pide el cálculo del requerimiento energético de los equipos de iluminación, incluyendo las pérdidas asociadas a los accesorios.

Esto último es importante para una copropiedad: la reforma de iluminación de las zonas comunes de un conjunto casi siempre cae en diseño detallado y no en diseño básico, porque el área pasa de 100 metros cuadrados en cuanto se suman sótano, pasillos, escaleras, hall y exteriores. Lo explicamos con los numerales completos en el artículo sobre cómo pedir las tres cotizaciones para que se puedan comparar. Si su proyecto cae en diseño detallado, usted tiene derecho a exigir por escrito cómo queda especificado el control.

Lo que no dice

Y ahora la parte que conviene saber antes de que un vendedor la use en su contra. El Libro 3 no nombra los sensores de movimiento, no habla de detectores de presencia y no fija ningún tiempo de retardo. Se buscaron esas expresiones en el documento y no aparecen. Tampoco existe un requisito de apagado automático.

Hay un solo punto donde el reglamento se acerca a nombrar tecnología, y lo hace en tono sugerido: en los criterios para proyectos de iluminación interior se sugiere, sin carácter obligatorio, la utilización de inmótica y domótica aplicada a la iluminación.

Conclusión práctica: si alguien le dice que la norma obliga a tres minutos de retardo, o que la norma exige una marca o una tecnología de sensor, no es cierto. Lo que la norma exige es que haya controles apropiados, que queden especificados en el diseño y que la instalación siga cumpliendo el nivel de iluminación. El tiempo lo define usted con criterio, y abajo está el criterio.

Cómo se dimensiona el tiempo de encendido sin inventarlo

El retardo correcto no sale de un catálogo. Sale de medir cuánto tarda una persona en recorrer el tramo que el sensor cubre, y agregarle margen. Es un ejercicio de treinta minutos con un cronómetro y vale más que cualquier recomendación genérica.

El procedimiento

  1. Divida las zonas comunes en tramos. Un tramo es lo que una persona recorre sin detenerse: un piso de pasillo, un tramo de escalera entre descansos, el hall, la rampa del sótano.
  2. Cronometre el recorrido real, no el suyo. Haga el recorrido caminando como camina quien se demora más en el edificio, que normalmente es un adulto mayor, alguien con mercado en las manos o alguien con un coche de bebé. Ese es el tiempo base.
  3. Agregue margen para la detención. En un pasillo la gente se detiene a abrir la puerta, a buscar llaves, a mirar el celular. En el cuarto de basuras se detiene más. Ese margen es lo que evita que la luz se apague con la persona dentro.
  4. Sume el tramo siguiente. El punto que más se olvida. Si el retardo apaga el tramo que la persona acaba de dejar antes de que el siguiente encienda, usted creó un salto de oscuridad. En escaleras es justo el peor lugar para que ocurra.
  5. Déjelo por escrito, zona por zona. El retardo de cada zona entra en la especificación del control que pide el numeral 3.1.4.3. Si no está escrito, el instalador lo deja en el valor de fábrica y nadie vuelve a revisarlo.

El argumento técnico contra encender un solo tramo a la vez

Hay una tentación obvia para maximizar el ahorro: que cada sensor encienda solamente su tramo y deje el resto apagado. El reglamento tiene algo que decir sobre eso, aunque no hable de sensores.

La Tabla 3.2.1.2 a del Libro 3, Valores de iluminancia media sobre el área circundante inmediata en relación con el área de la tarea visual, fija cuánta luz debe tener el entorno inmediato de una zona iluminada:

Iluminancia del área de la tarea visual, Ēm (lx) Iluminancia del área circundante inmediata (lx)
Mayor de 750 500
500 300
300 200
200 150
Menor de 150 La misma iluminancia del área de la tarea visual

Y el texto que acompaña la tabla agrega que el valor de la uniformidad del área circundante inmediata debe ser Uo mayor o igual a 0,40.

Lea la última fila con cuidado, porque es la que aplica a una zona común. Un pasillo o una escalera están en 100 lx, es decir por debajo de 150. Para ese caso el reglamento no pide un entorno más bajo: pide la misma iluminancia. Un tramo encendido junto a un tramo apagado es el escenario que esa fila cierra. El ojo que viene de 100 lx y entra a un tramo oscuro no se adapta de inmediato, y es ahí donde la persona pisa mal.

Esto no prohíbe los sensores. Lo que indica es cómo agruparlos: un sensor que enciende dos tramos, el de la persona y el siguiente en su dirección de avance, en lugar de un sensor por tramo aislado. Se ahorra casi lo mismo y la instalación queda defendible.

Un detalle del cálculo que conviene conocer

El mismo numeral 3.2.1.7 incluye una regla que sorprende a quien la lee por primera vez: el diseño de iluminación no debe tener en cuenta para los cálculos de iluminación la integración con la luz diurna. Dicho de otro modo, un hall con ventanal no puede calcularse con menos luminarias porque de día entra sol. La luz natural se aprovecha con el control, bajando o apagando cuando sobra, pero el cálculo se hace como si no existiera.

Ahí está el lugar correcto de la fotocelda. No sustituye luminarias, decide a partir de qué nivel de luz natural tiene sentido encender.

Las siete preguntas que debe hacerle a quien le cotiza el control

Si usted administra o hace parte del consejo, esta es la lista que separa una cotización seria de un listado de aparatos con precio.

  1. ¿Cuál es el mapa de zonas de encendido? Un plano o un esquema con las zonas marcadas y qué sensor manda cada una. Sin esto no hay nada que discutir.
  2. ¿Cuál es el retardo propuesto para cada zona y de dónde salió? La respuesta correcta menciona el recorrido. La respuesta débil es un número igual para todo el edificio.
  3. ¿Qué cubre cada sensor, en metros y en grados, y a qué altura de montaje? La cobertura publicada depende de la altura. Un sensor de techo especificado para una altura y montado en otra deja puntos ciegos.
  4. ¿El sensor es compatible con la carga LED que va a controlar? Los drivers LED se comportan distinto a una carga resistiva. Pida la carga máxima admisible del sensor y compárela con la suma de vatios de las luminarias de esa zona.
  5. ¿Qué pasa si el sensor falla? Debe existir forma de dejar la zona encendida de manera manual. Una escalera que depende de un solo sensor sin respaldo es un riesgo que no se compensa con el ahorro.
  6. ¿Cómo quedan los niveles después de poner el control? Los 100 lx y la uniformidad de 0,40 se siguen exigiendo. Pida la memoria de cálculo con los niveles por zona.
  7. ¿Cómo queda documentado el control en la entrega? El numeral 3.1.4.3 pide los tipos de requerimientos de control y equipos asociados. Que eso aparezca en el acta, con los tiempos configurados de cada zona.

Si además va a comparar varias ofertas, use el mismo pliego para todas. El artículo del pliego de cotización trae la estructura, y el de cómo lograr que la asamblea apruebe el cambio trae la forma de presentarlo para que se vote.

Dónde el sensor rinde y dónde estorba

Rinde

En tramos de uso intermitente y recorrido corto. Escaleras entre pisos, pasillos de acceso a apartamentos, cuartos de basuras, depósitos, cuartos útiles, baños sociales del salón comunal. Son zonas que hoy suelen estar encendidas muchas más horas de las que se usan, y es ahí donde el ahorro aparece en el recibo. Si quiere calcularlo con sus propias cifras y no con promedios de internet, el artículo de cuánto se ahorra al cambiar a LED trae el método.

Estorba

En la ruta donde circulan vehículos, por una razón de la propia tabla: esa fila sube a 150 lx cuando hay vehículos en la ruta, incluida la circulación compartida con peatones, y un conductor que entra a una rampa no puede depender de que un sensor lo detecte a tiempo. En hall de entrada con portería permanente el sensor tampoco aporta, porque la zona está en uso casi todo el día. Y en la iluminación de emergencia no se discute siquiera, porque esos equipos tienen su propia lógica de operación y su propia línea de productos.

Referencias de nuestro catálogo, con lo que sí está publicado

En nuestra línea de sensores y automatización hay once referencias. Estas son las que corresponden a los casos de arriba, y describimos solamente lo que la ficha publica hoy:

  • Sensor liso para techo 360 grados. Montaje embutido en techo, detección en radio completo, con ajuste de tiempo de encendido y de sensibilidad a la luz ambiental. Es el formato natural para pasillos y descansos de escalera.
  • Sensor para pared 180 grados. Cabezal orientable y ajustes de tiempo y de nivel de oscuridad. Sirve donde conviene apuntar la detección hacia un recorrido concreto.
  • Sensor de sobremuro 180 grados. Instalación sobre pañete o ladrillo, sin empotrar, con ajuste de tiempo y de sensibilidad. Útil en obra existente donde no hay caja.
  • Sensor de roseta E27. Se enrosca en el plafón y recibe el bombillo. Es la opción de prueba piloto, sin intervención eléctrica, para medir en una zona antes de extender la solución.

Una advertencia que nos hacemos a nosotros mismos. Las fichas de estos sensores dicen que el tiempo es ajustable, y es cierto, pero hoy no publican el rango de ajuste en segundos, ni el alcance de detección en metros, ni la carga máxima admisible. Para una casa eso alcanza. Para un proyecto de copropiedad que se va a documentar según el numeral 3.1.4.3, no alcanza, y lo correcto es que usted nos pida la ficha técnica de la referencia antes de decidir. Estamos completando ese dato en el catálogo.

Es el mismo criterio que aplicamos cuando le pedimos a un proveedor los lúmenes y el Ra en lugar de los vatios. No tiene sentido exigirle a otros un dato que nuestra propia ficha no da.

Preguntas frecuentes

¿El RETILAP obliga a poner sensores de movimiento en las zonas comunes?

No con ese nombre. El Libro 3 no menciona los sensores de movimiento ni los detectores de presencia. Lo que sí exige, en el numeral 3.2.1.7, es que se utilicen los controles apropiados y de aprovechamiento de la luz diurna disponible, y en el numeral 3.1.4.3 pide que el diseño detallado especifique los tipos de requerimientos de control y los equipos asociados. El sensor es una de las formas de cumplir eso, no la única, y la decisión de cuál usar es del diseño.

¿Cuánto tiempo debe quedar encendida la luz de la escalera?

El reglamento no fija ningún tiempo de retardo, así que nadie puede exigirle una cifra en nombre de la norma. El criterio correcto es el recorrido: cronometre cuánto tarda en atravesar el tramo la persona que más se demora en el edificio, agregue margen para las detenciones y asegúrese de que el tramo siguiente ya esté encendido antes de que se apague el anterior. Ese número, zona por zona, es el que debe quedar escrito en la especificación del control.

¿Puedo poner menos luminarias o de menos potencia si instalo sensores?

No. La Tabla 3.2.2.6 a fija 100 lx con uniformidad de 0,40 para corredores y para escaleras, y ese nivel es el que la instalación debe entregar mientras está encendida. El sensor solo controla las horas de encendido. Reducir potencia para compensar el costo del control es la forma más común de reprobar una revisión.

¿Está bien que cada sensor encienda solo su propio tramo?

Es la configuración que más problemas genera. La Tabla 3.2.1.2 a establece que cuando la iluminancia es menor de 150 lx el área circundante inmediata debe tener la misma iluminancia, con uniformidad de al menos 0,40. Un pasillo o una escalera están en 100 lx, de modo que un tramo encendido al lado de un tramo oscuro queda justo en el caso que la tabla acota. Lo recomendable es agrupar: que el sensor encienda el tramo donde está la persona y el siguiente en su dirección.

¿Sirve una fotocelda en vez de un sensor de movimiento?

Resuelven cosas distintas. La fotocelda decide según la luz natural disponible y es la herramienta correcta en exteriores y en zonas con aporte de luz de día. El sensor de movimiento decide según la presencia de personas y es la herramienta correcta en tramos de uso intermitente. En muchas copropiedades se usan las dos, la fotocelda en fachada y exteriores y los sensores en escaleras, pasillos y depósitos. Lo que no es válido es calcular menos luminarias porque hay ventanal, ya que el numeral 3.2.1.7 indica que el cálculo de iluminación no debe tener en cuenta la integración con la luz diurna.

Le dimensionamos el control de su copropiedad

Para proponerle el esquema de zonas y el retardo de cada una necesitamos un solo dato y no es un dato técnico: el recorrido de las zonas comunes con el tiempo que tarda una persona en atravesar cada tramo. Es decir, cuántos tramos de escalera hay y cuánto se demora subir uno, cuántos metros tiene el pasillo de cada piso y cuánto se tarda en recorrerlo, y lo mismo del hall, la rampa y el cuarto de basuras.

Con eso le devolvemos el mapa de zonas, el retardo sugerido para cada una, las referencias que cubren cada tramo según la altura de montaje, y la lista de lo que debe quedar documentado en la entrega. Si además nos envía el recibo de energía y el inventario de luminarias actuales, le estimamos el ahorro con sus propias cifras.

Si todavía está antes de esa etapa y lo que necesita es cumplir los niveles antes de pensar en el control, empiece por cuántos paneles LED necesita su espacio, y si lo que va a comprar son equipos, revise antes cuál certificado debe pedirle a su proveedor.

Fuente

Libro 3 del Reglamento Técnico de Iluminación y Alumbrado Público, RETILAP, en la versión de la Resolución 40150 de 2024 del Ministerio de Minas y Energía. Numerales 3.1.4.3, 3.2.1 y 3.2.1.7, y tablas 3.2.1.2 a y 3.2.2.6 a. Ninguna cifra de precio, de ahorro o de productividad entró a este artículo.

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